Esas páginas de recoger firmas que no sirven [casi] para nada

Voy a coger prestado un twitt de @CripticaOrg para intentar explicar, para profanos como yo, lo que supone usar una web de firmas tipo change.org*. Antes de nada, el twitt en cuestión:

Estas webs funcionan de la siguiente manera: una persona coge y registra una “causa” de protesta: Una especie de noticia en la que indica un número de firmas estimadas según la cual, supuestamente, esa causa será escuchada por el organismo, persona, colectivo, becerro de Oro que se supone que tiene capacidad de ponerle remedio/solución/pasar olímpicamente de ella. Después de esto la gente comparte el enlace y firma poniendo su correo electrónico, su número de teléfono y ya.

El resultado a primera vista es que el número de firmas crece y que nos acercamos un poco más, lenta pero inexorablemente, a ese límite que hará que se ponga remedio a esa cosa que tanto nos perturba. La realidad es que no solo no se va a solucionar esa causa sino que alguien va a usar los datos que hemos dado para hacer negocio o cosas más oscuras.

¿Cómo que para hacer negocio? ¡¡Pero qué mal pensado eres!! ¿Cómo van a hacer negocio con mi correo electrónico?

De una forma sencilla. Tú, como usuario de timo.org**, al dar tu correo electrónico, estás creando un índice en torno al cual vas a ir añadiendo información. Vas a decir al creador de timo.org qué cosas te inquietan a base de ir firmando diferentes causas. Seguramente, con el paso de unos meses, sabrá que te preocupa el bienestar animal, que estás en contra de la guerra en Siria, que quieres que se deje paso libre a los refugiados y que te quitan el sueño las políticas raciales del reino de Zamunda. En timo.org sabrán que compartes inquietudes con un buen montón de gente que ha firmado algunas de las campañas que has firmado tú. Sabrá seguramente, porque se lo has dicho a través de esas firmas y de los metadatos que se guardan con cada conexión a su web, en qué localidad vives (más o menos) o trabajas. Sabrá que sistema operativo usas en el ordenador, tablet y móvil, qué navegador usas (cuidado, puede saber que usas Internet Explorer 9!!!!) y, cruzando esos datos con otros obtenidos en otras webs que hacen otro tipo de campañas, seguramente ya sepan tu edad, sexo y profesión. Obviamente todos estos datos les sirven para cosas, como por ejemplo vender tu correo electrónico junto con otros miles a una empresa de marketing interesada en hacer una campaña de publicidad de un nuevo producto para mascotas. Recuerda que saben que te importan los animales. Esa empresa va a ganar dinero a cambio de la información que le has dado. Con tu información, no ganará mucho, pero con la tuya y la de los otros cientos de miles que usan su plataforma, si.

Pero eso es ilegal!!!

Bueno, en el paraíso fiscal de Delaware, EEUU, no es ilegal. Y de hecho ni siquiera tiene que tributar por el beneficio que saca con la venta de tus datos.

Ya, bueno, pero no tengo nada que ocultar

Eso porque tú lo digas. A través de tus firmas, o de tus twitts, o de lo que cuelgas al muro de facebook, estás, estamos, dando una valiosísima información de relaciones sociales a empresas privadas. Cruzando toda esa información, aunque no publiques twitts con chistes sobre dictadores y su forma de morir, una empresa puede saber a qué manifestación has ido, con quien hablas por mensaje directo (igual el contenido no, aunque es probable que también), con qué colectivos sientes más afinidad y con cuales menos… es decir, estamos dejando en manos de empresas privadas (y gobiernos) una extensísima información sobre nuestras filias y fobias sociales, consciente o inconscientemente. Si es lo primero, como es mi caso, te/nos lo deberíamos mirar. Si es el segundo, espero que ahora abras un poco los ojos.

Ya, eh, si, pero… ¿y qué hago? ¿Me doy de baja del facebook?

Es un principio, aunque también tendrías que dar de baja la línea del teléfono móvil, poner de cara a la pared esa smartTV de 45″ del salón y cambiar de coche por uno de esos que dentro de pocos años solo vas a poder conducir por Mongolia central.

Igual un primer paso es dejar de usar timo.org. Otro es pasarte a redes sociales libres, aunque las tengas conectadas con las comerciales, para saciar el mono… y luego, hasta donde quieras llegar. Aquí tienes la información; úsala como quieras.

Y recuerda:

Cuando un servicio es gratuito es porque tú eres el producto.

* Como habrás visto no he enlazado siquiera en la web, porque paso hasta de darle tráfico.
** Vamos a darle un nombre más acorde a la realidad que change…

El ‘estado de derecho’ explicado a un niño de ocho años

Hola Jaimito, seguramente en el colegio te hayan contado que en España existe una cosa llamada policía que está para protegerte de las malas personas que te pueden querer hacer daño. Es más que probable que hasta algunos policías hayan acudido a tu colegio a contarte como hacen su trabajo. Habrán realizado una demostración con unos perros listísimos y muy guapos que buscan sustancias malas malas, malísimas, y hasta te habrán enseñado los escudos y las escopetas que usan cuando personas muy enfadadas sin motivo deciden romper las calles, o asaltar comercios o cosas así. Esa gente, Jaimito, realmente no han ido a contarte cual es su trabajo. Han ido a decirte cómo debes pensar que es su trabajo. Porque así, cuando crezcas y veas la televisión, verás que en las noticias repiten los mismos mensajes sobre los policías evitando que personas malas hagan cosas malas. Y cuando seas adulto sabrás que si la policía sale en las noticias pegando con una porra a una señora mayor, es porque esa señora es mala y algo habrá hecho. Así no pondrás en duda, jamás, el motivo por el que esa gente está tan enfadada, o por qué esa señora llega a enfrentarse con un hombre del tamaño de un ropero abierto sin más arma, ella, que sus manos debilitadas por la edad y la vida.

Lo que no te van a contar jamás, Jaimito, y esto tendrás que descubrirlo tú, es que eso que te han contado es una gran mentira. Si, hay gente mala que hace cosas malas. Pero hay ocasiones en las que esa gente mala, sobre todo si además de mala es gente importante y con mucho dinero, jamás tendrá que temer a la policía. Porque lejos de recibir sus golpes, será protegido por ella. Hace poco hubo un señor muy poderoso, director de un banco, que robó los ahorros a miles de personas. Por su avaricia llevó a muchas miles de personas a dormir en la calle, porque el banco les ha echado de su casa. ¿Y sabes qué? Que quien realmente ha ido a echar de sus casas a esas personas por no poder pagar una deuda ilegítima, ha sido la policía. Con los cascos, las porras y las escopetas que te han enseñado en el colegio, esa policía ha echado de sus casas a miles de familias; muchas con niños como tú. Y todo para que un banco, que hemos pagado con el dinero de todos, pueda ser un poco más rico a costa de personas pobres y necesitadas. ¿Y sabes lo peor? Que esa persona que robó tanto dinero al banco sigue siendo defendido por la policía para que las personas a las que ha robado no le molesten.

Esto, Jaimito, es lo que algunas personas llaman “estado de derechos” porque dicen que la policía está para proteger y servir. Lo que no te dicen es que no están para protegerte a ti, sino a los ricos, a los poderosos, a las grandes empresas. Y para protegerles a ellos golpean, disparan e incluso llegan a matar a personas inocentes que lo único que piden es, que ironía, un derecho.

Hoy un montón de esos policías han ayudado a un señor que se benefició de una amistad para comprar muy barato una casa que era de todos, tuya también, a echar a la gente que la estaba habitando. Porque ese señor compró una casa vieja que era de la ciudad para derruirla y construir pisos de lujo. Pero como cuando la compró no podría vender bien los pisos, el señor decidió dejar la casa cerrada durante años y años y años. Un día una gente, cansada de ver casas vacías que eran de todos, decidieron entrar y darle uso. Organizaron cursos de danza, representaciones de teatro, una biblioteca, una sala de estudios, una sala para reunirse gente a hablar sobre sus vidas… hace meses un juez dijo al señor que no podía echar del edificio a esa gente que le gusta tanto bailar y cantar y decorar con pintura las paredes. Le dijo que esas personas tenían derecho a estar ahí. Hoy ese señor ha ido a la casa y ha echado a la calle a la gente que la habitaba. La policía ha aparecido y en vez de proteger a los débiles y ayudarles a recuperar el espacio que han llenado de vida, les ha pegado, les ha detenido y ha ayudado a ese señor malo, ese señor ladrón, a salirse con la suya.

Esto no te lo contarán en el cole, por eso te lo cuento yo aquí.

Caza de brujas

El encarcelamiento de los dos titiriteros de la compañía “Títeres desde abajo” no tiene otra definición que “caza de brujas”. Echar un vistazo al auto que les ha mandado a prisión es un ejercicio de contención propio de gente muy templada y con nervios de acero. El texto del auto del juez deja claro que no iban a por ellos de forma casual, “porque un padre se sintió ofendido y les denunció”. No cabe duda que el denunciante estaba ahí, justamente, para denunciarles ante la policía. Algo parecido a lo que hizo el ABC contra el espectáculo de Leo Bassi “Revelación”.

No les mandan a la cárcel solamente porque durante la obra saliera un cartel con el texto “Gora Alka-Eta” descontextualizando la pancarta al extraerla de la obra. En el mismo auto se hace referencia a que en el cartel de la obra se veía la portada de un libro llamado “Contra la democracia” escrito por “Grupos Anarquistas Coordinados” y que, por tanto, comulga con lo que dice el libro. En este caso el juez actúa como lo hacía Tomás Moro, mandando a la hoguera a todo inglés que tuviera en su poder una biblia traducida del latín a su lengua materna. El juez no entra a valorar si los dos titiriteros habían intentado “derrumbar” la democracia poniendo bombas; les manda a la cárcel por poner, en un cartel, una portada de un libro. Eso es asunto suficiente para enviarles a la hoguera.

No les voy a aconsejar que se lean el libro pero se lo pueden descargar de aquí. Y no se lo recomiendo no porque les vaya a entrar unas irrefrenables ganas de quemar cosas bonitas y poner petardos gordotes con su lectura, no. No se lo recomiendo porque no es sencillo de leer, porque para mi gusto no es todo lo bueno que debiera para la fama que tiene y porque tiene un par de patadas considerables a la historia de la Grecia clásica. Ese libro es una crítica a esta cosa que llaman democracia pero que no lo es. Es una crítica a este sistema representativo basado en que el pueblo no gobierna, sino que delega la decisión en una gente que lo hace en su nombre. Y no, no dice como poner bombas, ni tiene un callejero con objetivos contra los que atentar ni nada de eso. Es un simple tratado político más, del montón, sobre la democracia.

Pero este juez decide que ya no solo haber escrito el libro es constitutivo de terminar ante el Santo Oficio. Leerlo es delictivo, difundirlo es delictivo y poner la portada en un cartel es delictivo. Es, simplemente, una locura de proporciones bíblicas (por continuar con la referencia al quema herejes Tomás Moro, santo patrón de los Políticos y Gobernantes). No hay duda que es una caza de brujas contra el movimiento libertario; los más de 20 detenidos que llevan ya acusados de poner aquel petardo en la basílica del Pilar de Zaragoza que luego se ha demostrado, una y otra vez, que eran inocentes. No es más que otro paso en la represión contra las personas que militan en organizaciones anarquistas amparándose en una ley “antiterrorista” promovida y ampliada por PP + PSOE en la que cabe todo. ¿Todo? Bueno, no, el franquismo, por ejemplo, no cabe. Es, sólo, un traje a medida de la disidencia, que se ensancha o estrecha para meter dentro solamente a aquello que se quiere silenciar. Que a falta de un nuevo caso Scala buenas son tortas

Certificación ISO-2015M

Da cosa constatar que ni los partidos de nuevo cuño ni los de viejo han entendido aún que el 15M no es, ni ha sido, ni será una “marca de calidad”. La utilización que en la campaña electoral están haciendo de esas siglas como si fuera una especie de certificación ISO de calidad revolucionaria es triste. Porque puede demostrar varias cosas.

Una es que o no se han enterado de nada, a estas alturas cosa más que poco probable, o que usan “la marca” de forma manipuladora y tendenciosa. Así por ejemplo lo vemos en el siguiente cartel de Podemos:

¿Es que Podemos formó parte del 15M? No, no lo hizo. Igual un número amplio de sus integrantes si estuvieron en asambleas y comisiones de trabajo, pero como bien recordaremos, se participaba a nivel particular, no como organización. Ningún sindicato anarquista formó parte del 15M; y eso que buena parte de la organización de DRY antes del 15 de mayo de 2011 provino de varios de éstos sindicatos.

Otra es que demuestran un afán por orinarse en el trabajo de terceras personas. Porque si por algo se caracterizó el 15M desde el comienzo fue por el activismo. Desde mediados de 2011 hasta mediados de 2013 llegué a ir a una media de tres manifestaciones por semana. Creo que recordamos todos la manifestación multitudinaria organizada en agosto, en Madrid. Cómo todo el mundo decía “pero sin en Madrid en agosto no se puede hacer nada, no hay nadie!!!” y ahí estuvimos, más que en las manifestaciones del 1º de mayo de ccoo y ugt. Y toda esa actividad, todas las luchas a las que se sumaron las personas desde las asambleas, no son propiedad de nadie, por mucho que se esmere en decir que hacen asambleas y en ponerse el logo.

Resulta curioso como el uso de “15M” se da más en partidos políticos que en cualquier otro colectivo, incluso en aquellos que nacieron en el 15M. Si se animan a hacer un tour por centros sociales autogestionados nacidos en los últimos cuatro años les costará ver grandes carteles sobre el 15M. Muchos de esos CS(O)A están funcionando gracias a activistas que estuvieron en las asambleas, que organizaron las acampadas en ciudades y que movieron todo el sistema de comunicación y difusión. Pero no se ponen la “certificación AENOR” porque no la necesitan y porque saben que hacerlo no sería justo hacia todas las demás personas que participaron en las movilizaciones.

Ahora vuelve a estar de moda, porque vuelve a coincidir con la campaña electoral. En un alarde de “somos nuevos pero hacemos las cosas como los demás de toda la vida del señor” vemos a partidos adueñándose de luchas comunes de mucha gente para hacer bandera. En el PP se van a besar niños y viejas a la puerta de la iglesia y en Podemos se ponen el logo. No son políticas nuevas. Las asambleas en las que solo se informa tampoco son políticas nuevas. Presentarse a las elecciones tampoco son políticas nuevas. Los partidos formados por gente de la calle se llevan haciendo desde que hay partidos ¿o es que los integrantes del PP y el PSOE vienen de Melmack?

El 15M proponía una ruptura con el sistema político actual. Exigía democracia directa y participativa, auditoría ciudadana y no lo pedía para ser parte del sistema, sino para quitar al sistema de en medio y poner algo, otra cosa, probablemente mejor pero si, eso seguro, distinta. Y entrar por el aro de las instituciones y presentarse como partido político NO es romper con lo anterior.

Así que, por favor, dejad de usar el logo del 15M como si os lo hubierais ganado

Primero vinieron a por los anarquistas…

Una amiga me contó hace tiempo una afirmación que decía una familiar suya. Esta familiar, para ponerles en contexto, era anarquista y tuvo que exiliarse durante la guerra civil para no volver a pisar España. Decía “si gobiernan los socialistas nos meterán en la cárcel. Si lo hacen los comunistas nos meterán en cunetas”.

Hace ya algo más de una semana de la segunda Operación Pandora, también llamada “Operación Pandereta” y no sin motivos, y hoy he estado reflexionando con una amiga sobre las reacciones políticas a esta persecución.

Primero diré que he estado un poco desconectado por lo que es probable que haya imprecisiones en mi siguiente afirmación; es más, espero que las haya y agradecería que me lo hicieran saber:

Ningún partido político “grande” se ha posicionado públicamente a favor de los anarquistas encarcelados y detenidos por el mero hecho de ser anarquistas.

Ya les digo que ojalá estuviera equivocado. He puesto “grandes” porque estoy seguro, aún dentro de mi desconocimiento, que partidos como CUP si se han posicionado y lo han hecho en defensa de estas personas. ¿Podemos, IU, PSOE… ? Ni idea.

En las reflexiones de esta tarde en torno a una taza de té me he acordado de un caso comparable al odio que se profesa en el común de los partidos hacia los anarquistas: el odio que se profesa en el común de las religiones contra las mujeres, los homosexuales y los ateos. (El triple combo de atea lesbiana ni se les pasa por la cabeza). Es curioso como ante un “enemigo común”, que no es tanto enemigo dado que no intenta ocupar su lugar sino simplemente hacer que ese lugar no exista, dirimen todas sus diferencias y encuentran tiempo para ponerse de acuerdo o, al menos, moverse todos en la misma dirección. En el caso de las mujeres es no firmando ni ratificando la “convención para eliminación de la violencia contra la mujer” en la ONU.

Ahora lo estamos viendo en la persecución contra los centros sociales autogestionados que está realizando el gobierno. La inacción es sintomática. ¿Nos estarán diciendo que ellos habrían hecho lo mismo si hubieran estado en el poder o simplemente que les parece bien la represión que está realizando el estado de derechas? ¿Es que a caso los partidos no ven mal que se encarcele a personas por el hecho de tener una ideología política concreta? ¿Es que va a hacer falta sacar el dichoso verso de Niemöller?

Luego uno se pone a pensar y claro, ve un patrón. Pero entiendanme, no un patrón de esos que se quedan con las plusvalías, sino un punto en común. En España el anarquismo está resurgiendo y aunque le queda un largo camino para llegar a tener la difusión que tuvo en los años 20 y 30, está haciendo camino sin prisa pero sin pausa; y esto les debe estar aterrando. ¿Se imaginan que la gente dejara de pensar que con meter un papel en una caja de metacrilato cada cuatro años se está haciendo política y que retomaran la costumbre esa de montar asambleas en cada barrio y cada pueblo para construir algo al margen de las instituciones? ¡¡¡Sería el acabose y el terminose!!! ¡¡¡Lo siguiente sería ver a penas y manzanas cohabitando!!!